Este blog, al igual que yo, está en constante crecimiento. En él comparto parte de mi trabajo y experiencias en el aula y como " PAOLO FREIRE", pienso: "El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas. Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre".
La estadounidense Judith Scott teje sus esculturas como un insecto. Atrapa piezas, las anuda y envuelve en lana. Sordomuda y con síndrome de Down, esta artista 'outsider' ha logrado el reconocimiento internacional de museos y coleccionistas con sus insólitas obras
Judith Scott nació el 1 de mayo de 1943, en la ciudad de Cincinnati, Ohio. Sin embargo, a diferencia de su melliza Joyce, ella llegó al mundo sordomuda y con Síndrome de Down. Curiosamente su melliza Joyce no tuvo este rasgo genético, aunque si padeció de escarlatina, lo que debilitó por completo su audición.
Pero a ambas las unió un vínculo mucho más fuerte que sus limitaciones: el arte. Ambas encontraron en el arte un medio de liberación que les permitió crear un tipo de arte bastante singular, creativo y hasta enigmático.
A los 36 años Joyce lleva a su hermana al Creative Growth Art Center in Oakland, California.
Creative Growth es un centro de arte imaginativo donde las personas con dificultades mentales o psicológicos se dan total libertad artística. Joyce Scott lo describe como ‘alegre’.
Durante casi dos años, Judith no respondía; no le gustaba la pintura, la escultura o la costura.
Sin embargo, un taller de arte de fibra textil con el artista Sylvia Seventy cambió todo eso. Finalmente Judith había descubierto algo que amaba, y lo que es más, algo por lo que ella tenía un talento innato.
Ella comenzó espontáneamente envolver trozos de madera en forma de fibras, hilos y telas y creó sus primeras piezas.
A partir de entonces no se detuvo. Estaba constantemente creando. Su proceso fue errático e instintivo.
Ella envolvía hilo y lana alrededor de cualquier cosa que pudiera tener en sus manos; se apropió de revistas, sillas e incluso una rueda de bicicleta.
Rápidamente se convirtió en una fuente de comunicación para Judith, después de haber sido verbal y socialmente “bloqueada” durante la mayor parte de su vida.
Los alumnos de sexto, dentro de la asignatura de plástica, dirigida por la maestra Carmen Abadía, han llevado a cabo un aprendizaje plástico de sus obras y han entendido la importancia de los elementos creativos y emocionales de esta gran artista. Hoy hemos podido ver, comentar e imaginar sus obras en las manos de nuestros alumnos.
COMO MAESTRA ME SIENTO MUY AFORTUNADA DE CONTAR CON PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN QUE APORTAN EXPERIENCIAS ENRIQUECEDORAS A NUESTROS ALUMNOS.
Está claro que son los niños los protagonistas y el centro de los objetivos en cuanto a la aplicación de sus derechos; son ellos los beneficiarios más importantes. Pero está claro también que dependerá de la edad del niño su interés por las cuestiones relativas a los derechos, así como de la manera en que los padres y/o educadores aborden el tema con él. Ayudar a los niños a que comprendan sus derechos no es una tarea tan fácil. Pero es una tarea de todos. No significa que haya que obligarles a tomar decisiones ni posiciones para las que no están preparados en razón de su edad. Es necesario que los padres y/o educadores vayan abordando el tema pasito a pasito con el niño, dando prioridad a los derechos que estén en consonancia con el nivel de su desarrollo. Es decir, se debe evitar mencionar o discutir cuestiones que los niños no entiendan, respetando sus limitaciones y no insistiendo cuando el niño no demuestre interés. Estos que veis en sus dibujos son los temas que más interés han levantado en el aula. Trabajados a partir de canciones, cuentos y su propia curiosidad.
HA SIDO MUY GRATO RECIBIROS EN EL AULA Y VER A LOS BEBÉS EN ACCIÓN
IRENE, LEIRE Y SANTIAGO HAN HECHO LAS DELICIAS DE TODOS.
LAS MAMIS NOS HAN EXPLICADO LOS LOGRO DE LOS BEBÉS DURANTE EL PRIMER AÑO DE VIDA. Y HASTA LO HEMOS VISTO EN ACCIÓN
ANA, QUE ESPERA A SU BEBÉ LEO, NOS HA CONTADO UN CUENTO PRECIOSO SOBRE LO QUE SE SIENTE CUANDO VA A NACER UN HERMANITO.
Y POR SUPUESTO HEMOS PUESTO PAÑALES A NUESTROS BEBÉS
LA PAPILLA QUE HEMOS HECHO CADA UNO DE NOSOTROS, NOS HA PRODUCIDO SENSACIONES DIFERENTES, A ALGUNOS LES HA GUSTADO MUCHO, EN CAMBIO A OTROS NO LES HA GUSTADO NADA.
COMO SIEMPRE, HA SIDO UNA GRAN EXPERIENCIA. GRACIAS A TOD@S
RAQUEL, JOSE ÁNGEL, ANA, MÓNICA Y A SOL.
La psicomotricidad relacional tiene como objetivo promover el desarrollo integral de los niños, a través de juego espontáneo y el dialogo tónico.
Desde la psicomotricidad relacional entendemos que las criaturas se desarrollan desde la relación que establecen con el mundo que les rodea. La vivencia de esta interacción durante los primeros años de vida marca los aspectos psico-afectivos, emocionales y físicos de la personalidad. El lenguaje natural durante estos primeros años es sobre todo corporal, y así expresan las necesidades, los deseos y las emociones.
En las sesiones de psicomotricidad relacional dejamos actuar a los niños y niñas desde su lenguaje natural: el juego espontáneo. A partir de ahí nos muestran como son y como viven y entienden el mundo: su placer de existir, de disfrutar y de actuar con todas las emociones que esto conlleva.
A través del juego espontáneo y libre, las criaturas recrean el mundo vivido y expresan de forma inconsciente muchas vivencias y emociones. Las emociones forman parte de su vivencia y son fundamentales en el proceso de desarrollo. Las emociones que se queden sin expresar se acumulan y poco a poco van formando bloqueos, dificultades que impiden el desarrollo sano de ciertos aspectos de la persona.
En el mundo que les rodea no siempre encuentran la necesaria aceptación de ciertas emociones y una forma adecuada de su expresión. La alegría de una criatura es casi obligatoria, pero emociones muy reales en el mundo de la infancia, como son el enfado y la rabia, la tristeza y los celos encuentran poca aceptación, pero también necesitan ser vividas y expresadas.
Morder, pegar, no querer compartir, la pasividad o la hiper-actividad sólo son síntomas, que necesitan su abordaje adecuado y la represión y/o obligación de hacer algo no resuelven las dificultades que hay detrás.
En la psicomotricidad relacional se permite jugar a todo, los materiales están adaptados a ello. Inducen a la construcción y destrucción, al compartir y al no-compartir, al correr y al estar quieto, al encontrar cobijo y al explorar, al esconderse y al mostrarse, etc.
El psicomotricista está disponible para el juego, espera, acepta, da permiso, facilita y asegura que el entorno es seguro para tod@s. Acoge a los niños desde una mirada de plena aceptación y les acompaña en el juego desde el mismo lenguaje corporal. Por eso el psicomotricista se mezcla entre los niños, se pone a su altura en el suelo y permite que los niños le utilizan en sus juegos tal como lo necesitan: a la distancia cuando no hay confianza suficiente o ya no lo necesitan; como enemigo en la lucha o para depositar en él la descarga de tensión; para encontrar la mirada que necesitan para sentirse seguros o aceptados; para poder ser más fuerte que el adulto que siempre es el ‘manda-más’; para poder recibir este abrazo que necesitan; para recibir la protección necesaria para estar seguros en la casa que se han construido; para tener el permiso de no tener que compartir cuando hay necesidad de sentirse con el poder de las cosas, etc.
Hendrik Vaneeckhaute
Psicomotricista y Especialista en Prevención y Salud Infantil
Aquí os dejo una pequeña muestra de estas dos semanas que hemos comenzado a desarrollar estas sesiones.
Necesitaría algo más de material tipo pañuelos, cojines, bloques de gomaespuma forrados y sobre todo una caja grande (tipo frigorífico). Si alguien puede aportar su granito de arena que se ponga en contacto conmigo.
OS DEJO TAMBIÉN INFORMACIÓN SOBRE LAS SESIONES DE HENDRICK EN NUESTRA CIUDAD
El 11 octubre se celebra elDía Internacional de la Niña. Este año recordamos a las más vulnerables entre los más vulnerables. Cada 10 minutos, en alguna parte del mundo, una adolescente muere como resultado de la violencia. Violencia de género en el contexto del desplazamiento humanitario, la explotación sexual y la trata.
Cada mañana hay una frase muy familiar que millones de niñas y niños escuchan en todo el mundo: “hora de levantarse”. A partir de ahí comienza una rutina bien conocida: desayuno, colegio, amigos, parque, estudiar… una rutina que les hace sentirse protegidos.
Sabemos que las rutinas son fundamentales para el desarrollo de los niños, porque permiten que crezcan confiados y seguros en su ambiente. Para muchos niños la situación es bien diferente: 1 de cada 4 niñosvive en países afectados por conflictos, desastres naturales, epidemias y otras emergencias.
535 millones que se despiertan todos los días amenazados, sin saber si van a tener que salir huyendo, testigos (o víctimas directas) de violencia diaria o de sequías, inundaciones o terremotos.
Una terrible rutina nada tranquilizadora, siempre estresante y que provoca graves secuelas físicas, psicológicas y emocionales, en muchos casos irreversibles. Y una vez más son las niñas las más vulnerables entre los más vulnerables.
Día de la Niña: cada 10 minutos muere de forma violenta una adolescente
Cada 10 minutos, en alguna parte del mundo, una adolescente muere como resultado de la violencia. Violencia de género en el contexto del desplazamiento humanitario, la explotación sexual y la trata.
Como Mary, de 17 años, que huyó de Nigeria, un país tristemente conocido por los secuestros masivos de niñas por parte de Boko Haram. Bajo la falsa promesa de un trabajo en Europa, Mary se embarcó en un peligroso viaje que se convirtió en una pesadilla: sufrió repetidas violaciones en Libia y su destino hubiera sido la prostitución en Europa de no haber sido rescatada en el Mediterráneo. Ahora Mary vive segura en una casa de acogida para víctimas del tráfico sexual en Sicilia.
En situaciones de emergencia, las niñas y jóvenes no tienen acceso a los servicios de salud básicos, tienen dificultad para acceder a información útil para su salud sexual y reproductiva, no disponen de una atención materna adecuada o se les niega algo tan básico y esencial como las condiciones necesarias para gestionar su propia higiene menstrual.
Y es que, en estos contextos, la falta de acceso a compresas o tejidos higiénicos obliga a niñas y mujeres a utilizar materiales poco salubres como periódicos, que pueden causar infecciones. Por eso es tan importante garantizar la distribución de productos de higiene menstrual durante las emergencias. Por su salud y por su dignidad.
Día de la Niña: en emergencias debemos garantizar su educación
Las niñas también tienen 2,5 veces más probabilidades que los niños de no asistir a la escuela durante un conflicto, comprometiendo sus perspectivas de futuro como adultas autónomas y plenas.
Como Sabah, de 13 años, que estuvo dos años sin poder ir a la escuela a causa de la guerra en Siria. Regresar a la escuela no era solo un sueño para ella: era la única forma que tenía de recuperar una mínima sensación de normalidad en su vida en medio del caos de la guerra. Pero Sabah todavía no se siente protegida; sigue viviendo en Alepo, la ciudad más peligrosa del mundo.
Como ellas, millones de niñas están pasando los primeros años (o décadas) de sus vidas viviendo en contextos de emergencia, enfrentando día a día situaciones que las dejan sin recursos o herramientas para enfrentarse a la vida tan difícil que les ha tocado vivir, en una especie de círculo perverso que las hace cada vez más y más vulnerables.
Millones de niñas necesitan herramientas para prevenir, mitigar y responder a las crecientes vulnerabilidades que sufren antes, durante y después de conflictos, desastres o desplazamientos, y nos corresponde a todos exigir que las tengan.
El Día Internacional de la Niña no debería ser solo un día para llamar la atención del mundo sobre su situación; debería marcar el inicio de un esfuerzo por parte de toda la comunidad internacional para que las niñas reciban toda la atención necesaria y se sientan siempre protegidas, también durante las situaciones de emergencia.